sábado, 22 de enero de 2011

LAS NOTAS DEL TIEMPO

En mi archivo emocional, el que representa todo lo vivenciado, lo adquirido por mi experiencia, encontré la sombra de un ayer .Un ayer irreverente, despótico, arbitrario en sus pensamientos que intenta anteponer sus criterios emocionales , a la realidad de mi presente .Un ayer, acechado por el fantasma de un mañana.
¡Que tristeza no poder sentir el presente, pensando siempre en el momento que se avecina!Los seres humanos , somos el único ser vivo del planeta que tiene la capacidad de anticipar ilusoriamente un acontecimiento que en tiempo físico-real todavía no ha sucedido y con alta probabilidad de que jamás acontezca.
Retrocedemos en le tiempo, bajo los baremos de una perspectiva subjetiva y personal de la vida, utilizando un retrovisor ilusorio, manipulado por nuestras propias emociones.
Por contra,en otras ocasiones, nos proyectamos fuera de nosotros mismos deseando ser una entidad que sustancialmente, no tiene nada que ver con nosotros.
¿Por qué regresamos al punto de partida?¿A las fotos enmohecidas de nuestra existencia?¿Qué motiva la nostalgia y creencia errónea , en un pasado mejor?
¿Por que pisamos el acelerador de nuestas vidas , evitando el segundo sentido y único de nuestro caminar?
¿De qué escapamos los seres humanos?
Indagando en mi ser interno, el que refleja mi única verdad, he llegado a la conclusión de que en esta huída de mi misma hacia no sé donde , en este escape multidireccioneal de mi ser interno en el espacio, el tiempo sería un escondite fantasma de mi propia esencia.Una madriguera de emociones convulsas pujando por salir al exterior.
Por temor, por cobardía o por simple dejadez humana,no enfrentamos el momento presente inexorable y plenamente vital de nuestra existencia.Obviamos la inmediatez de las circunstancias reales y tangibles de nuestra vida.
Deberíamos degustar los distintos sabores de nuestro mundo.Reconocer con intensidad cada trazo, cada matiz, cada textura de este lienzo universal llamado mundo.Debemos detenernos en el espacio silencioso que arrastra cada palabra, cada verso de nuestro poema universal.
En definitiva, valorar cada secuencia única y eterna de nuestra vida.
Una película cuyo carrete rebobinado puede crearnos un sentimiento lúdico como tremendamente infeliz.
El único momento real, implacablemente evolutivo, de desarrollo humano y superación;es el presente.
Ese segundo certero, inexorable, eficaz, perpetuo....en un lugar y en un tiempo desconocido del alma humana.

Imagen bajada de internet.