jueves, 19 de mayo de 2011

TU ÚLTIMA ROSA


Entré en el jardín de tu vida,
deshojando mis emociones,
he trepado por tus encinas,
postrando mi corazón
ante tus robles,
Y he regado las flores marchitas,
emancipando tus sensaciones.

Frondosos sentimientos...
majestuosos árboles de hoja perenne,
profundas alegorías de nuestro amor
que como resina candente,
permanece viva y latente
en la  frágil corteza,
de nuestros cuerpos excitados.

Y, yo;
liviana flor silvestre
y suntuosa orquídea apresada,
vivo mi amor escondida,
entre hojarasca de felices recuerdos,
y punzantes espinas,
en el rosal de mi alma.

En el jardín de tu vida,
donde siempre amanece,
traviesas buganvillas perfuman tus sentidos
con ternura ,
y, ya no riegan mi amargura,
las tormentas del ayer.

En el jardín de tu vida,
musito mi dulce melodía callada,
suave, aterciopelada,
y con la misma pasión entregada,
que la flor de la amapola.

Esa ,soy yo;
la flor que se alimenta de tu imagen evocada,
la que nunca decae ni se marchita,
la que desbrozando ilusiones,
despierta los deseos de tu vida.

La intensa fragancia que destila,
el pétalo erguido ,
de tu última rosa.


Irene Ríos.