miércoles, 24 de septiembre de 2014

HUELLA ERRADA

Nunca he pretendido dejar una huella en tu vida.Ni un sentimiento fosilizado en el vórtice de tu corazón.
Quiero un corazón libre de memorias, de pretéritos, de recuerdos del olvido.
Porque un recuerdo es un fantasma disfrazado de nostalgia que habita en las entrañas de un olvido.
Te quiero libre, fresco, virgen en el nacimiento de una nueva emoción.En el renacer de un nuevo sentimiento.En la confrontación de una nueva aventura.En el adviento de una nueva causa.
Tan intenso y verdadero como el incipiento latido de un corazón nuevamente ilusionado.
Mi presencia es perenne aún lejos de ti.Y en forma de una brisa fresca, rozaré tu mejilla cuando más me necesites.
Pero no dejaré una huella en tu vida.
Mis pasos ya no pisan sobre la tierra de tu memoria.
Mis pasos,desacompasados y en libertad, ya acarician tu alma.

Irene.

ALMA LIBRE

Un día,de repente,en ese instante ineludible que concentra una acción escapada,una milesima de segundo, en un suspiro apesadumbrado del universo;mi corazón se desgarró.
Un pensamiento rapaz,cristalizó mis emociones en un sedimento de meteorito perdido en un universo limitado.
Entre desdicha, incomprensión y un dolor personalizado, arraigado en un yo psicológico y obnuvilado;
mi alma quedó varada en la orilla de mi inconsciencia.
Mi cielo era un lienzo oscuro de estrellas apagadas,mis amaneceres se cubrían de llanto.Lágrimas resbalaban sin un destino ni un por qué en los pétalos cerrados de mis párpados.
Pero en un instante veraz, único e imperecedero, una lágrima nacida de mi corazón, me recordó que mi dolor formaba parte de un todo indestructible.Que mi gemido era el aullido del mundo.
Y de esta forma, me senté en el cálido regazo de la trascendencia.
Y mi alma a la intemperie pudo recibir la profunda compasión de Aquello que Ama y al mismo tiempo se siente Amado.

Irene.


 

lunes, 15 de septiembre de 2014

Un sentimiento nunca se fuerza ni se esfuerza.
Tan liviano, fresco y natural como una hoja cimbreada por el viento.
Tan oportuno en su estación emocional,
como el florecer de las amapolas en primavera.

Irene.

 

domingo, 14 de septiembre de 2014

LO MAS EFICAZ

Percibo que el ser humano, a través de su mente y pensamientos,fraccciona la realidad de su mundo.Analiza, disecciona,divide,fragmenta.Y en ese devenir de ideas encorsetadas, de conceptos y apetencias adheridas a su visión parcial y segmentada del mundo, pierde la inmediatez de su existencia.El contacto directo y expandido de Aquello que mora en su razón de ser.
Posiblemente, nos preguntemos,qué es más hermoso, qué es más útil,qué es más importante;¿los frutos maduros de un árbol o sus múltiples hojas?
Y no hay nada que no deba estar en su justo lugar buscando lo más eficaz.Porque así es el Universo en su manifestación, en su creación.NO EXISTE NADA QUE NO DEBA EXISTIR.Ningún vacío es ocupado por aquello que no deba emerger.
Lo que es y lo que no es, responde a la búsqueda y el hallazgo de lo más eficaz.
Y el árbol siendo una totalidad, responde a su cometido de la manera más eficiente, para que el fruto esté salvaguardado a través de las hojas de las inclemencias del tiempo.
El Universo es una interdependencia de fenómenos y condiciones que no pueden subsistir de forma aislada.Es una totalidad al encuentro de lo más eficaz.

 

viernes, 12 de septiembre de 2014

La música o literalmente "el arte de las musas", de entre todas las artes universales, es aquella Dama que entronca directamente con la estela del Infinito y acaricia con su melodía el alma humana.
Nos transporta al origen fidedigno de nuestra existencia;"primero fue el verbo", el sonido tilitando a través de lo eterno.La vibración primordial de todo lo creado.
Así la música reverbera y actualiza en nuestro interior las notas ancestrales de una partitura superior, de una música celestial, consabida por todos, pero olvidada por los avatares del tiempo, la mente y su razón.
El universo compone, canta y danza.Y el ser humano,siendo la manifestación microcósmica de tanta belleza,debe consagrar parte de su vida al menos a una de las grandes artes universales, que no son más que proyecciones externas de nuestra auténtica naturaleza interior.
Una naturaleza que es mimetizada , proyectada y reflejada a través del mundo por la esencia misma del ser humano.
La música de los cuerpos celestes, de las galaxias, de las estrellas, de un sólo hálito de nuestra respiración, es la melodía inédita de un eterno vals molecualr que nos recuerda de donde venimos y hacia donde vamos.