martes, 3 de mayo de 2011

VAGABUNDO



Hombre desterrado en vida,
alma caída de su gloria,
filósofo sin techo,
víctima de su historia.


Perro callejero,
ambulante icono de lo furtivo,
naúfrago a orillas de cemento,
mártir de su delirio.


Errante caballero caído de su corcel,
valeroso guerrero sin espada,
duro embate encarnizado,
carente de alabanza.


Anónima heroicidad,
en un océano de añoranzas,
de recuerdos perdidos,
e insondables adivinanzas.


Endémico de un mundo enajenado,
de tristezas raídas por la vida...
y una lágrima de licor en tu mejilla,
resbala en un segundo desolado.


Hombre desterrado en vida,
sollozante máscara de tragedia griega,
una flor de tu ilusión perdida,
se mantiene erguida,
en las ruinas de tu existencia.


                                                                        Irene Ríos.