martes, 22 de marzo de 2011

CAMINAR DESCALZA

Camino con pies descalzos,
por amplias veredas de la vida,
senderos con horizontes barridos, esfumados,
desdibujadas formas
de noche y día.

Bosques exuberantes,
desiertos áridos y despoblados,
sigilosas dunas de fina arena.
Jardines perfumados,
fragancias de un más allá desconocido,
cumbres rampantes, pendientes inclinadas,
ideas escapadas,
sensaciones intrincadas,
eslabones de mi vida en cadena.

Baches en el camino...
Travesía de aventuras imposibles,
recuerdos calcinados,
sentimientos amenazados,
por aludes de gélido miedo,
semillas de esperanza,
incipientes brotes de Conocimiento.

Caminos que se diluyen,
en cercana lejanía,
amaneceres ocultos
tras la copa silenciosa
de nobles árboles taciturnos,
meciendo con sus ramas,
la luz de la mañana.

Pies descalzos, encallecidos,
pasos firmes y decididos,
dejando huellas,
hilvanando un destino.
Idas y venidas,
sin recular,
en lentos pasos
y carreras atrevidas.
Pavor y gallardía,
impuso vital,
recortando lejanías...

Y en el arroyo de mis sueños por cumplir,
en el puro manantial de aguas cristalinas,
lavo mis pies descalzos,
que, aún agrietados,
caminan sintiendo,
el  latido profundo de la vida.

                                                                  Irene Rios.