domingo, 31 de julio de 2011

INANICIÓN ESPIRITUAL










A veces ,le cuesta recordar aquellos días...


No comprendió la sensación de pánico hasta que sintió la congelación de sus anhelos en su propio ser
Confiada, acoplada y en monótona costumbre, enfrentando cara a cara nuevos retos, desconocía los desvaríos infundados que sus propios pensamientos podían recrear e imaginar.
Aparentemente, nada le atemorizaba.Pensaba que sus idealismos,a veces, exacerbados,amparaban la flojera incómoda de ciertos días pardos y cenizos.
En algún momento muy puntual de su vida, había degustado cierto sabor a inseguridad y, un leve desasosiego carcomía poco a poco sus ilusiones, cayendo por la borda , en un incesante ronroneo insípido, su verdadera sensación de vivir.
Pero...¡todo estaba controlado!
Creía confiar en sí misma, e incluso,sabía conducirse en el mundo con cierta holgura y desparpajo emocional.
Fue una niña muy querida y protegida por sus padres pero, su independencia ,acuasada y tenaz, forjaba su propio camino con esmero.
Ideas adulteradas, creencias estereotipadas, conceptos manufacturados, tabúes reciclados, en una mentalidad obstruída y encorsetada...¡Bulimia mental!
Durante toda su vida, fue demasiado exigente consigo misma.Pensó que la perfección , en toda su definición, como entidad real y sustantiva, tenía cabida en la supuesta imperfección de su vida.
Quiso encontrar la excelsitud del Universo a través de nuestro mundo y sus vaivenes, a través de viejos libros de excéntricas conquistas e insondables adivinanzas, de dietas hipocalóricas y brebajes de felicidad edulcorada.
Dietas insípidas en imposibles aquelarres iniciáticos en forma de receta. Mixtura de alimentos machacados con ideas de frígidas sensaciones,creencias que subyugaron la libertad de su cuerpo y mente.
Cada acto de su vida, estaba controlado, custodiado por obsesiones que limitaban los caminos de su libertad personal. Todos los porqués tenían respuesta y nada podía estar fuera de su habitual atrincheramiento.
Lo sencillo, común ,natural, y diáfano , abrió paso a una obcecada sensación blindada y opacada de sí misma.
Su mundo, trazado bajo las lineas de su cartabón privado, constreñía sus sueños en firmes
voces dominantes y falsas espectativas vitales.
Una noche del mes de enero, sintió miedo. Un miedo atroz, intenso y corrosivo.Un electrizante escalofrío que sin conmiseración, penetraba sigilosamente en su cuerpo congelado; astillando su corazón que pernoctaba contraído.
Sensacines que escocían, emociones que estrangulaban sus entrañas sin piedad.
Un sudor intenso e inoportuno, inundó su cuerpo.Una vara de metal que obstruía los caudales de sangre, pasión y vida que le identificaban como ser humano.
Ahora...sólo era materia inerte.
Sensaciones irreconciliables, trágicas, devastadoras.Fisuras abiertas en un alma temprana.
Ya nada estaba bajo el yugo espartano de sus dominios perfeccionistas, y creyó caer en la locura.
Entregada, agazapada y rendida a los vientos de la vida, encontró un rinconcito entre el cielo y el infierno, allá donde cielo y tierra se confunden, y, abandonada, "echó" su cuerpo al olvido.
Pasados unos días , unos meses, quizás años...volvió la normalidad de su vida.
¡Un nuevo ser humano había nacido de sus cenizas!
El miedo, el dolor, permutó en una débil sensación de desconfianza, pero, tan nimia, que se transformó en aceptable.Tan parca y callada que ya no gemía en sus noches oscuras.
Hoy en día , con su edad y experiencia, ha aprendido a aceptar sus miedos y ya no los mira de soslayo.Les habla, les comenta, los mima, y hasta los bendice.
Les da las gracias por todo lo aprendido, por ayudarla a crecer, a vencerse a sí misma un día más sin perecer en el combate, a poder amanecer en cada instante de su tiempo de forma radiante y segura, aunque el alma nunca amanece porque siempre está amanecida, es cuestión de sentirla.
Gracias al miedo y sus consecuencias emocionales, pudo desarrollar y manifestar la gran virtud que subyace en la esencia misma del ser humano:el valor.
Un ser humano que nunca ha sentido la intromisión del miedo en su vida, jamás puede decirse que es un Hombre valiente.La experiencia cercana del miedo, es la entrada triunfal al posible desarrollo del coraje de vivir.
Esta vivencia, fortaleció los cimientos de su vida y, aunque ésta no sea perfecta, su combate interior, su batalla , ahora en tregua con ella misma, ya no busca los cánones y estereotipos comunmente admitidos como "bellos" o "perfectos".
Hoy en día adora la imperfección y sus múltiples taras difusas.
Y, lo más importante, reconoce el valor y la fuerza que mora en un rincón desconocido del ser humano.Un lugar, muy real...donde el miedo abrió paso a su cordura.


                                                                Irene Ríos.






miércoles, 27 de julio de 2011

ETERNO TRÁNSITO...



Nos sentimos a medio camino...

Cremos estar abandonados a nuestra suerte entre la pesada inercia de la materialidad y la ingrávidez de un mundo intangible , insoslayado e inalcanzable por descubrir.Atisbamos,intuimos, percibimos que puede existir un Paraíso perdido detras de la maleza enmarañada que confunde nuestras mentes y corazón.
Puede ser.Quizás sea así ,o tal vez no.
Bajo mi punto de vista, muy personal,creo que al encontrarnos en ese medio camino tenemos la posibilidad de seguir hacia delante, erguidos y mirando firmemente al frente hacia un horizonte cada vez más difuminado y espiritual, o por el contrario, seguir reptando en nuestros delirios,bajezas y profundas inseguridades.
Es muy lícito tener miedo, no olvidemos que somos humanos pero el miedo también exhala valor, que es lo que debemos reconocer y potenciar interiormente.El temor es una ventana abierta al coraje de vivir , un severo aprendizaje espiritual dentro de las eternas materias y libros no escritos de la existencia.
Siempre se nos ha infundido que existe un "algo" o un "estado"que se puede obtener y alcanzar según sean nuestras cualidades o virtudes humanas , en una espacie de "etéreo reconocimiento selectivo".
Nos han enseñado que una entidad superior  supuestamente magnánima, excelsa y patriarcal tiene la  implacable potestad de poder juzgarnos en cualquier momento, y, según sean nuestros actos y pensamientos concedernos un tímido indulto, una sentencia justa o por el contrario,  un fusilamiento total de nuestra propia persona.Y, lo más extraño de todo esto es que esa misma entidad creadora nos ha hecho así ; miserablemente humanos pero con esa chispa de Amor irrefutable que nos impele a existir , a sentir y vivir.
Las tendencias cristianas, católicas ,nos han imbuído de estas ideas precarias y obsoletas ,pero tampoco debemos olvidar las filosofías orientalistas y su eterna obsesión por inmortalizarnos , por perpetuar nuestra especie , pero eso sí, aquí en la Tierra ,en nuestro planeta y ,como no, encarnados en seres más perfectos , más sabios más limpios...con una vida muchísimo más plena  de la que podamos sufrir ahora.
Aquí está el problema; el olvidar el instante , el momento de "ahora mismo" que es el único parámetro de tiempo real que tenemos , un lugar no físico que nada tiene que ver con el tiempo cronológico conocido, un tiempo más allá de lo existente , un segundo de eternidad.Olvidamos la grandeza de lo que tenemos,de nuestra única Verdad en pos de una promesa borrosa de un mundo mejor.
Todos los libros, teorías ,filosofías, incluso las llamadas de "Nueva Era", siguen dejando extensas lagunas en lo que respecta al conocimiento del mundo y de nosotros mismos.
Quizás sea que nuestro sentimiento de perpetuidad como raza y nuestras identificaciones con el cuerpo físico , lo que propague  e impulse , sea un profundo sentido de inmortalidad, un sentido de enraizar nuestra especie humana por encima de todo.
A todo esto, se suma la incapacidad innata de percibir con nuestros cinco sentidos , delimitados y acotados a nuestro cuerpo material y sus necesidades de dieversa índole, la Realidad o Espacio eterno de un mundo inconmensurable.
Nuestro ego, precario, delimitado incluso asustado ante tanta inmensidad , se siente amenazado y busca un obstuso refugio de hábitos y costumbres adquiridas.Permanecemos encaramados a una imagen conocida, a un referente comprobable , a un totem establecido que según nuestros propios cálculos y definiciones encorsetadas , creemos que jamás nos fallará.
En realidad, yo pienso que somos pura energía viviente, vibraciones manifestadas fraguadas hace indecibles millones de años, en un proceso incansable de eterna evolución.
Y,  aunque nos produzca cierto vértigo y desencanto pensar que somos complejos proyectos energéticos en transformación , un pequeño vórtice  de luz en la inmensidad del Universo,creo que en esta comprensión radica el conocimiento de nuestra libertad.
Lo único que sabemos con certeza es que la energía se transforma pero no sabemos en qué.Por esto mismo, yo me pregunto;¿Es posible llegar a ser  simples esencias y, en vez de reencarnarnos o llegar a un lugar idílico llamado Paraíso o Nirvana, dejando de lado estas etiquetas mentales , pensar que somos seres conscientes que podrán evolucionar hacia otras formas y complejidades diferentes incluso al margen de una vida celular?
Unas formas más sutiles, livianas, radiantes en otros mundos y espacios conocidos y desconocidos para la mente humana en un desarrollo existencial multidimensional.
No tenemos por qué volver al tránsito de la Tierra, ni buscar el Paraíso lejos de nosotros.Creo que son ideas quiméricas, que no encajan en el entramado real de nuestro existencia.Son justificaciones, métodos racionales establecidos en pos de un instinto primitivo de supervivencia y seguridad acomodada.
Por todo esto, sabiendo que eres energía , esencia pura en perpertúo desarrollo, no debes preocuparte por tus cargas mentales, por tus fracasos temporales , por tus frustraciones inconclusas,por tus sueños inalcanzables ni  tus deseos calcinados...
Cuando te observes en medio de ese camino ... sin aparente dirección, sin un atajo donde llegar antes, sin una pradera donde reposar tu angosto pesar, piensa que:
"Este tránsito pasará y tú pasaras, pero serás la hermosa flor alada que vuela hacia los confines de una existencia infinita"....y piensa también que:
"La vida y la muerte, es lo mismo.Todo es Vida.Toda la existencia es un eterno tránsito de evolución , de energía pura vivificante,vibrante, palpable a los ojos místicos del Universo y eterna...pero en diferentes dimensiones".

                                                                        Irene Ríos.





domingo, 24 de julio de 2011

OMISIÓN


Alguna vez, a lo largo de nuestra vida, nos habrán dicho e incluso recalcado que debemos omitir ciertas conductas y juicios de valor, que pudieran dañar o menoscabar a los demás.

Claro está, que las conductas negativas deben explorarse, atisbarse a sí mismas para poder modificar una aptitud concreta, a tenor de un bien común.
Lo que es muy diferente, es el hecho, de que tengamos que cambiar una serie de comportamientos y actitudes, propias de nuestro elenco emocional, porque éstas no sean afines o compatibles con la idiosincrasia propia de cada persona.

Debemos dar lo que realmente somos. Lo que sustenta nuestro género Humano en lo que representa la totalidad de la Creación.

Cuando se habla de dar, de verter lo mejor de uno mismo al resto de la Humanidad, incluso aunque ésta en algún momento no te comprenda, nuestras capacidades , que son infinitas, rebasando posiciones en la eterna maratón de nuestra vida, quedan sublimadas en lo que se llaman "las virtudes humanas".

El ser como somos, y dar lo mejor que pugna por salir de nuestros corazones , a veces incrédulos de lo que siente en su profundidad, no sólo cambia el mundo, también lo equilibra.

 Así por ejemplo, un sistema montañoso o cordillera, si decidiese omitir su natural crecimiento, aplacando su majestuosidad, y quedarse en una simple colina aislada y solitaria, conllevaría inevitablemente un desequilibrio natural catastrófico. Los océanos se harían dueños de nuestro mundo, e inundarían completamente nuestro planeta.


El ser humano, es la única especie de la Tierra que evita conscientemente el dar, lo que realmente es. Entregar desinteresadamente a la vida, lo que conforma su condición inequívoca como especie y la grandeza de su esencia humana.


¿Alguna vez han visto a un pájaro no cantar, por timidez, por cobardía o por no molestar a los demás? ¿Quizás por desconfianza de sí mismo? Creo que no, ¿verdad?


Omitiría una de las características fundamentales y más bellas de lo que representa su existencia como ser vivo y su lugar en el mundo.


En lo que respecta a la sociedad actual, no debemos abrir paso a la incesante duda que mantiene contenida la carcajada espontánea que genera la acción no omitida de cualquier circunstancia.


Siempre que esta acción responda únicamente a nuestra Humanidad, en lo que se refiere la parte átmica y trascendental del ser humano.

Este fenómeno cobarde y ambivalente que actualmente está asolando nuestras sociedades y especialmente la sociedad española, ya ha conseguido tener la categoría de fenómeno social, y es lo que provoca que otras personas abusando de su propia libertad y aprovechándose de la nuestra, que se muestra ensimismada en un falso confort material, estén decidiendo por nosotros en cuestiones determinantes para nuestras vidas.


A veces, por comodidad, otras por falta de la leve violencia necesaria en cualquier cambio, rebeldía interna, e incluso por la propia inercia de la vida; cuando debemos atender reclamos apremiantes y obligados (familia, hijos, pareja, trabajo...), es cuando catalogamos el mundo como algo exógeno a nosotros mismos y preferimos mirar de soslayo, si es que lo hacemos, la realidad de nuestro momento social.


Las sociedades, las creamos nosotros. Y éste hecho es la manifestación de nuestro poder como seres humanos en la Tierra. Y la forma de llevarlo a cabo, es mediante una constante y perpetúa intromisión. Sólo en esa colaboración sensata entre acción e intromisión, podemos actuar y mover los hilos de los diferentes telones y marionetas que conforman nuestro mundo.


¿De qué sirve un pensamiento fugaz, sin el valor implícito de su ejecución? No creo que exista un cisma entre pensamiento y acción, al menos, en nuestro nivel humano. Pero sí creo, que podemos poner en marcha las fuerzas necesarias para que el pensamiento se movilice y que no quede paralizado o estancado por aguas que no fluyen.


La energía del pensamiento, una vez interiorizada, hecha consciencia y madurada en nuestro interior, debe expandirse en un "irremediable impulso centrífugo" de todo lo que sentimos y pensamos hacia todo lo que nos rodea.


Mediante esa acción madura, expandimos nuestro ser y esparcimos las semillas necesarias para abonar yermos territorios asolados por las bajezas y tristezas de los Hombres.


Somos fertilizantes en potencia y debemos asumir nuestra responsabilidad innata.



En la relación con los demás, es mejor ser intrometidos hacia alguien que amamos, que omitir aquello que busca respirar por cada poro de nuestra piel.


Preguntar a una persona:"¿Qué te sucede?, es mucho más propio y natural al ser humano que callar y postergar en el recuerdo, aquello que pudo ser , o lo que pudimos haber dicho.


Es importante, que nunca puedan quedar en el pensamiento y gritar en el corazón; las huellas fosilizadas de todo lo que no hicimos por desconfianza o temor.


La prudencia, nada tiene que ver con la actitud omitida. Podemos acotar conductas, eludir comportamientos y no violar una consideración moral que toda persona merece, pero no por ello, debemos negarnos a nosotros mismos, omitiendo lo que realmente somos, apagando la luz de nuestras linternas personales.


Así que, después de todo lo escrito, hace unos días, me acerqué a mi hermana y le manifesté mirándole a los ojos, lo mucho que la quería. Ya sé que ella lo sabe desde siempre, tal vez desde que vino al mundo, pues yo, al ser la mayor, la esperé con mucha alegría y sentí el amor hacia ella mucho antes de que naciera. Pero....ese día, mi corazón necesitaba hablar, sin omitir lo evidente, lo que de mi alma emanaba, lo que pocas veces le dije y qué quizás no vuelva a repetir. Y en días futuros, el recuerdo, será mi amigo, mi fiel aliado, y sabré que nunca omití el decir, "te amo" a las personas que más quise en la vida.



                                                                      IRENE RIOS.

domingo, 17 de julio de 2011

SUEÑOS DE UN PASADO(hablando de mí)


Me conquista lo antiguo, lo demodé, lo que ya no es original a lo ojos de la gente pero que mantiene la esencia intacta de su creatividad.Aquello que perdura a lo largo de los años.
Lo que otras épocas desinteresadamente nos enseñaron y, que por desgracia, en la actualidad permanece encerrado en un baúl de recuerdos oxidados.Un baúl forrado por telarañas de anónimas historias todavía sin contar.
Me encanta lo rancio, lo caduco y nada vanguardista. Aquello que impregna la mente y corazón de sensaciones quemadas por las llamas del tiempo, de recuerdos queridos, de nostalgias de pretéritos inconclusos, de historias esfumadas en los horizontes de la vida.
Prefiero la plata antigua y desgastada: con sortijas que encierran en su interior grandes misterios y vivencias cotidianas comunes de personas ,que quizás ,sintieron lo mismo que yo siento en estos momentos.
Piedras sin pulir ni esmaltar, lejos de una vida moderna artifiosa y excesivamente condicionada.
Prefiero vivir en una pequeña buhardilla en París con paredes empapeladas en viejos recuerdos de un ayer ,que en un inmenso y psicodélico lof en Nueva York.
Soy mujer de camafeos antiguos, con estampas de muñecas de lánguidas miradas,de versos de amor sin terminar, de puntillas, encajes y jaretas adornando mi vestimenta y...mis sensaciones de vida.
Me encanta el olor a ropa mojada recien tendida secada por los caprichos del viento. Y prefiero sentir la magnificencia de grandes bosques de secuoyas que observar análiticamente el por qué de un triste bonsai.
Mi perfume preferido es el olor a bizcocho recién hecho de mi madre y, para según que ocasiones más íntimas  y sensuales que comer este dulce manjar ,creo que con unas gotitas de Chanel número 5, es más que suficiente (aunque sea del mercadillo de los domingos).
En el amor, soy mujer de antes. Eso si, lo de sumisa lo justo.Complaciente mucho.Y todavía creo en caballeros andantes, guerreros en busca de grandes batallas de amor y dulces trovadores.
Y, aunque ya he aprendido que lo más importante en las relaciones son los hechos y las acciones , creo que no deja de ser mas que un falso conformismo.Ya ves, idealista hasta la muerte.
No pretendo suplicar amor a nadie, ni llorar mis recuerdos de historias truncadas en cada esquina de mi memoria, pero sí que me entusiasma la idea de correr detrás de un tren en marcha sin retorno en una apoteósica despedida de amor.
¿Romántica?... Mucho. ¿soñadora?...lo que la vida me deja.
En este mundo , existen dos estirpes bien diferenciadas: los realistas que a veces , pretenden soñar y no pueden. Y los soñadores, que deben intentar ser realistas por necesidad, pura supervivencia.
Yo soy realista por necesidad y soñadora de voluntad.Así que no es dificil, el encontrarme en un día de lluvia, trazando en los cristales empañados de mi habitación, garabatos que transmutarán en palabras y que tarde o temprano, acabarán estampadas en el papel de mi viejo cuaderno. En realidad, no sé si el vaho de los cristales se debe a la lluvia o... a los suspiros de mi alma soñadora, en un momento de álgida inspiración.
Siempre observo lo que los pasos de muchas personas dejó atrás.Historias personales en libros de páginas amarillentas y carcomidas por el hambre de los años...por el tiempo marchito de muchas vidas.
Unas veces, los recuerdos, alientan mi futuro y sostienen mi presente.Otras, en cambio, me invade la nostalgia de un tiempo mucho mejor.
Si .Definitivamente huelo a rancio. Mi piel exhala el aroma penetrante de otos tiempos; vividos e imaginados.
Momentos de una vida que a pesar de su deleite en un pasado , siempre , infatigablemente, mira hacia delante.


                                                           Irene Ríos.

sábado, 16 de julio de 2011

A MEDIO CAMINO

A medio camino,
entre sueños insomnes apagados
y parcas realidades encendidas,
trazando nuevos destinos,
tejiendo los hilos de una vida.

A medio camino,
en cada paso que no cesa al andar,
en cada esbozo que,aún con trabas,
llegaré a dibujar,
en cada alegría que amanece
en cada delirio que fenece,
en la sonrisa que hoy,
a pesar de mi tristeza,
te voy a regalar.

A medio camino
entre lo que nace y perece,
entre las ruinas de lo ya sabido
y, la incertidumbre de todo lo desconocido,
entre el equilibrio de mis acciones
al mirar el cielo,
y el vértigo de mis emociones
en un abismo de gélido hielo
cuando me siento en soledad.

A medio camino,
entre ángeles de luz radiante
y, seres de un inframundo reprimido,
entre fango de aguas pantanosas,
y límpidos lagos cristalinos,
entre aquello que nos sumerge ,
y, lo que nos impulsa a  emerger,
con todo lo sufrido.

A medio camino,
entre lo que deseo
y ,no necesito
entre lo que busco
y, no encuentro,
entre lo que atisbo
y, no comprendo,
entre lo que exhalo,
inhalo,
y reprimo.

A medio camino
con mi sentimiento más humano y sentido,
y, el razonamiento;
responsable,
lógico,
establecido.
entre lo eterno y lo finito,
entre lo sublime y lo más sencillo,
entre la realidad de mi tiempo
y, el que pienso
haber vivido.

A medio camino,
sin retorno, sin partida,
en un segmento de espacio infinito,
entre lo que creo saber
y, percibo haber intuído,
y, la auténtica fragancia,
de todo lo sentido.



                                                       Irene Ríos.

jueves, 14 de julio de 2011

POEMAS INACABADOS

Poemas inacabados,
fragmentos de mi tiempo,
jamás contados.
Sutiles versos cincelados,
con suspiros de amor,
al viento.


Poemas esbozados,
versos fugaces e imaginados,
renglón vacío de pensamiento...
estigma profano de sentimiento,
en metáforas que esconden ,
las vivencias de mi alma.


Cantares de hielo y fuego,
odas de seda y esparto,
consonantes pícaras y jocosas,
desafío de versos encadenados.


Vocales libres y audaces,
que brotan de páginas oprimidas,
cuadrícula de lineas colindantes,
sílabas presas y vacías.


Tinta seca en días de hastío,
hollín en letras de pluma parlante,
historia de un corazón amante,
que declaró su amor al olvido.


Hermoso poema,
que mi corazón espira,
leve susurro de mi silencio,
enjambre de sílabas tildadas;
abejas que esparcen su polen,
de flor en flor,
de verso en verso
de alma en alma.

Pintura de VLADIMIR KUSH

                                                      Irene Ríos.

sábado, 9 de julio de 2011

MÁS QUE PALABRAS



Caminar sin nombre, sin identificaciones, sin conceptos ni mediciones tamizadas por  lindes y diversos blindajes de la razón ,es vivir en libertad.
Diariamente, nos sentimos acosados por multitud de situaciones que nos desbordan , que nos pueden,aciertos y desaciertos, que aunque sabemos que son temporales, limitan nuestra capacidad de vivir en serenidad, nuestra capacidad intrínseca e innata de poder Ser lo que realmente somos.La capacidad consustancial a nuestra naturaleza real; ir más allá de pensamiento y sensación.
Respirar...oler la fragancia de las flores del mundo sin obviar la basura y la podredumbre que vertemos cada día en nuestras vidas y nuestras mentes, nos hace ser pequeños sabios en una escuela de eruditas circunstancias ,que muy lejos de socavar nuestras vidas , nos instruyen correctamente y nos guían hacia el camino correcto, en esta gran aventura  trascendental.
Sucesos ,acontecimientos aparentemente fatales que nos muestran la parquedad de una existencia vacía y la apremiante necesidad de una auténtica razón de vivir. Vidas que de poder ser mágicas , inevitablemente ,se tornan absurdas.
Asimismo, expresar sin palabras aquello que tiene un valor esencial incalculable , aquello a lo que llamamos Amor , es vivir en creatividad.
Las palabras deben volar de nuestros labios hacia un horizonte sincero .Revolotear, presas en un sentimiento restricitivo, no es positivo..El sentimiento tiene su magnitud ,pero también tiene un tiempo  delimitado,y pasados los segundos de pensamiento y sensación ,por muy satisfactoria que sea  esta emoción, se consumirá en la nada.Así es el mecanismo natural de pensamiento -emoción que conforman la naturaleza de un sentimiento; tornarse en nada.
Tampoco debemos estrangular el auténtico significado del valor esencial de un término concreto.Debemos ser creativos pero no borrar el significado excelso de la palabra.
Por poner un ejemplo; si hablamos de caridad , creo que deberíamos seguir utilizando este término ,que más allá de la solidaridad , tiene un valor espiritual incalculable.
Seamos creativos en nuestras acciones encaminadas en la consecución de un mundo mejor , pero no nos dejemos llevar por los tabúes y los modismos actuales desechando palabras dulces y certeras en pos de una modernidad inexistente.
Seamos creativos en nuestros gestos , plenos de amor , de cercanía , de naturalidad, de dulzura.Que no nos de miedo expresar lo que pugna por salir desde lo más profundo de nuestros corazones.Que seamos "ridículos genios del Amor",a pesar de insidiosas opiniones ajenas.
Que sepamos mirar con simplicidad más allá de la mera observación de los fenómenos externos .Mirar y mirar...más allá de la mirada de un halcón , de un rapaz, que busca su objetivo , que encuadra y circunda su visión del mundo.
Miremos desde el alma, desde el espacio infinito donde todo se abarca con una sóla mirada,
desde el instante certero en el que el amanecer sucede para todos.
Escribamos con la voz y hablemos con la tinta de nuestros corazones en una poesía universal más allá del tiempo y del espacio , en un lugar custodiado por la Verdad, el Amor y la paz de nuestros corazones.

"Las auténticas verdades de la vida, jamás perecen ,se sostienen por sí mismas.Se transmiten entre  corazones abiertos y sencillos que las hacen eternas."

                                                        Irene Ríos.

domingo, 3 de julio de 2011

ECOS DE UN PASADO


Atrás quedó mi falsa cosecha,
en tierra abonada de incertidumbre,
y va trepando en mi alma
con la hiedra de mis ilusiones
la pulpa de un fruto maduro,
exprimiendo su sabor.


Atrás quedó mi voz en escarcha,
ecos lejanos de viejas palabras,
letanías vacías ,inacabadas,
que no saben de auténticos significados.
Y mis palabras ;
que ya expiran sus frases
en un nuevo abecedario.


Atrás quedó tu mirada,
finita , abandonada,
raída por falsas apariencias,
en espejos de cristales opacos.
Y, mi talismán.;
azabache del brillo de tus ojos,
que engalanaba en harapos,
el dolor de mis sueños rotos.


Atrás quedaron los impases,
en una sinfonía de notas que no encajan,
y un jazmín en el rosal de mi alma,
me enseñó la flor de la Unidad;
dama de un silencio profundo,
fecunda en dignidad.


Atrás quedaron amaneceres ocultos,
por grises nubes de hastío,
jirones de niebla en mi ventana,
ocultando la luz de mi Camino.


Y allá...
en el recuerdo que no olvida,
que intuye lo advenedizo,
siento palidecer mi existencia caduca,
y escuchar una Voz, que me llama,
desde el Infinito.


                                                                   Irene Ríos.