domingo, 30 de enero de 2011

PALABRA DESNUDA


Sólo quiero tu palabra desnuda.
Déjame penetrar en el pozo de tus dudas,
en la ciénaga de tus remordimientos,
en ese espacio entumecido de tu Ser.

Deja que la sangre de tu corazón fluya.
Tintando cada herida, cada dolor,
Y deja que tus ojos lleguen a mirar,
con la luz de este amor profundo.

Libera tu sonrisa contenida,
que el eco de tu carcajada despierte de su letargo.
Ya amanece, y temprana es tu dicha,
que la voz de la vida ya te cuenta lo que te pertenece;
por Ley Divina.

Serás como la estrella errante…
que, un buen día; encontró su órbita trazada.

Deja que tus oídos escuchen los cantos celestiales,
que tus sentidos, cautos de emociones,
se embelesen ante el Crescendo de la vida...

Prueba la fruta prohibida.
Y desafiando cada embate, cada batalla perdida,
verás que forma parte del devenir de esta vida.

¡Sólo quiero tu palabra desnuda!
aquella que Dios te ha dado.
No quiero nadar en lágrimas opacas,
ni naufragar en la orilla de tus sueños frustrados .
¡Dame tu palabra desnuda!

(pintura prerrafaelita)