sábado, 5 de febrero de 2011

CONFIANZA

Ocaso en la península del Sinaí.



Un amanecer, sucede. Irremediablemente sucede.No es posible una incertidumbre, ni un suspiro dubitativo.Sin cara y sin cruces, sin azares, sin remedio. Un amanecer sucede.

La noche penetra sigilosa en nuestras vidas.Los atardeceres templados , fríos o cálidos anuncian su llegada de puntillas. Reconciliada con la mañana, la noche borra los colores del día.

Y son grandes acontecimientos existenciales que conforman nuestro mundo, representando un drama escénico universal; de una simulada muerte vespertina y una aurora renaciente.

Manifestaciones, que tienen una única misión establecida, su presencia existencial definida y un destino irrevocable.

El sol, astro-rey por excelencia,responde y acepta deliberadamente su función primigénea y remota .Un propósito excelso y carente de vanidades.¡Qué generosidad la que tiene el sol¡Nunca busca resarcirse en sí mismo, ni premios , ni trofeos fugaces, ni falsas condecoraciones de gloria.

Sólamente cumple con amor y determinación su misión hacia todos los seres de la Tierra .Es altruista y bondadoso per se, y potencia con su luz y calor, la unión colectiva de toda la Existencia.

El sol ,confía en sí mismo .Quizás no sea un ser vivo consciente . Probablemente, no sepa de la magnificencia de su presencia.

Él, sigue las pautas marcadas por una "inercia estelar inteligente", o tal vez, tenga una" memoria intangible ancestral", pero lo que es irrefutable, es que él , no puede ser otra cosa mas que aquello que ES.

Lo dicho, conlleva inevitablemente una reflexión:

Este preludio de vida universal manifestado por el sol, la solemne confianza que le imprime su propia naturaleza y existencia,y su abastecimiento de luz al mundo de las formas,debe ser; un ejemplo a seguir en las conductas diarias y trascendentales del ser humano.

Cada amanecer, los hombres, observamos un horizonte difuminado en nuestra precaria percepción del mundo. Dudamos,derramamos lágrimas vacías, nos debatimos ante amplias encrucijadas vitales. Sin embargo, el sol,nunca duda en hacer su entrada triunfal cada mañana en nuestra vida.Nunca titubea a la hora de aparecer por encima de un horizonte oscurecido por la pólvora de años y años de guerras e injusticias.

El ser humano debe de confiar en sí mismo y en la vida .Renacer cada mañana a la luz de la vida y perecer cada noche en un dulce sueño.

Debe aniquilar los despojos de pensamientos contaminados por falsas apariencias. Dictadores, caudillos de lo banal , tinieblas de falso poder que amedrentan a los más débiles del mundo.

El Hombre, debe reivindicar su hermandad estelar con el astro rey. Y,verá pasar las nubes cargadas de lluvia ,percibiendo, el calor perenne del sol. Asimismo, al eliminar los pensamientos fatídicos de su mente , el ser humano percibirá el suave calor de su alma.

Todos juntos, irradiaremos amor verdadero a todos los seres del planetaY lucharemos por la justicia y la libertad en nuestros derechos existenciales. Con la misma fuerza y nitidez, con la misma confianza y definición que la luz del sol en cada amanecer.

RA:Divinidad egipcia por excelencia.
Escrito dedicado al pueblo egipcio, y a todas las personas que luchan por la justicia y la libertad de los pueblos.